lunes, diciembre 5TUNUYAN - MENZODA - ARGENTINA

Bizarrap, Nicki Nicole y Chano coparon el festival America Rockstars en Montevideo


(Enviado especial). El sol y el viento pegan por igual en el Faro de Punta Carretas, en Montevideo. Es el Día 1 del America Rockstars y cientos de jóvenes se acomodan al resguardo de los ventarrones propios de la costa uruguaya y del calor primaveral de principios de noviembre, entre los dos escenarios que van a albergar los ejes principales del festival: la música y la inspiración.

Esta primera jornada cuenta con la participación tanto de artistas de renombre local como internacional. Mientras que en la primera fila de músicos nacionales se ubican Clipper, Agustina Giovio, Boni, Chiara y Agustín Casulo, la etiqueta de headliners recae sobre Chano, Emilia Mernes, Nicki Nicole y Bizarrap.

«Estoy muy bien. Muy contento de volver: hace un año que no venía», le confía Chano a Clarín detrás de la zona VIP donde se ubica junto a su círculo, mientras un par de fans agolpadas en las vallas le gritan que lo aman.

De frente al Music Stage está el Inspire, donde Nico Occhiato, junto a los demás de la tropa Nadie Dice Nada, se encargan de entrevistar tanto a íconos de la escena regional como exponentes de otros rubros. En este caso es a Santiago Artemis a quien le toca sentarse junto a ellos para charlar sobre moda y actualidad.

Cada turno de los artistas uruguayos es tomado como una toma de contacto con el presente que maneja el mainstream musical: rápida publicación de temas para comenzar a figurar en los line-up de diversos festivales de renombre. En este caso, los cinco comienzan a entrar en calor para lo que se viene a futuro.

Cuando Clipper, rapera y host de la edición charrúa de Red Bull Batalla, finaliza su muy caleidoscópica intervención (pasa del rap más clásico a interludios scratcheados y ritmos del hardbass ruso) y Emilia Mernes termina de conversar con los Nadie Dice Nada, la muchedumbre empieza a caminar hacia el Music Stage: es el turno de Chano.

Pero el exlíder de Tan Biónica se hace desear: no es hasta media hora después de lo estipulado que comienza a verse en la pantalla grande un picado de clips de animales salvajes y lo que sería la intro de una muy moderna versión de Arruinarse, canción ícono del LP debut del grupo, Canciones del huracán.

Ofuscado por los problemas técnicos («¡Esos auriculares los voy a quemar! ¡Y al que los hizo también! ¡Cancélenme si quieren, no me importa!»), Chano opta por dejar el correctismo atrás y -en slang twittero- actuar de forma basada: le pide a los que están detrás del VIP que salten el vallado y se acerquen y reemplaza la letra de Mecha por una no tan ATP: «La cosa más idiota de la concha de tu…».

Chano tocó temas de Tan Biónica y algunos de su etapa como solista. Foto: gentileza prensa.


Chano tocó temas de Tan Biónica y algunos de su etapa como solista. Foto: gentileza prensa.

Después del repaso de clásicos (Ciudad Mágica, Obsesionario en La Mayor y, obvio, La Melodía de Dios, al que se sumó el exbaterista de Tan Biónica, Diega Litchtenstein) y tracks de su propia autoría (acompañados de una mejoría en su humor), vino el impasse con la nada misma hasta la llegada de Emilia Mernes, quien hizo un enroque de turnos con Nicki Nicole.

Durante la hora que dura su show, Emilia demuestra su buena capacidad física y pulmonar: con unas botas estilo Bratz blancas, baila y canta como si no le significara cansancio alguno junto a un elenco de bailarines perfectamente sincronizado en cada uno de los pasos que proponen sus canciones.

Emilia Mernes, durante su show en America Rockstars, en Montevideo. Foto: gentileza prensa.


Emilia Mernes, durante su show en America Rockstars, en Montevideo. Foto: gentileza prensa.

También le canta el feliz cumpleaños a una de sus fans del público y, cada vez que puede, aprovecha para comentar lo mucho que ama a su gente y lo agradecida que está de poder tocar en Uruguay, país que fue fundamental en su carrera musical, por su paso en el grupo de cumbia-cheta Rombai.

Apenas abandona el escenario, es cuestión de pocos minutos para que vuelva a ser pisado por un artista. Una, en este caso: Nicki Nicole, cuya performance se basa en un acertado repaso por sus temas más emblemáticos (a pesar de su corta carrera, la rosarina tiene canciones que ya son un clásico dentro de la escena urbana regional).

Suena Mamichula (acá sin Trueno) y YaMeFui (acá sin Duki ni Bizarrap), pero con un gesto que va a quedar en los corazones de todos los que se arrimaron a las vallas sabiendo que se les iba a recompensar: durante ese track, la artista baja del escenario y se suma simpáticamente a los videos que sus fans están grabando.

Para terminar una jornada a pura música, charla, debate, sol y viento, Nicki le suma el sonido de los fuegos de artificio a Wapo Traketero, una de las canciones que le posibilitó estar como headliner de un festival al otro lado del Río de la Plata.

Día 2

Hasta que cae el sol en el Día 2, los protagonistas de la tarde son tres personajes ajenos al ámbito musical: Damián Betular, Ricky Sarkany y Juli Puente. Mientras hablan sobre sus carreras y aprendizajes en el Inspire Stage, suenan del otro lado del predio Tributo a Cerati, Sole Ramírez, Chule y Agusmor.

Cuando el cielo empieza a oscurecerse, la que llama la atención de la gente es Brenda Asnícar, con la expectativa de que, en algún punto de su performance, interprete la emblemática Las Divinas, de la telenovela Patito Feo. Y lo hace. Y el público explota logrando mantener la efervescencia para Agus Padilla, que en media hora se despacha con un prolijísimo show para darle lugar a Bhavi.

El trapero, que viene de tocar en Madrid, Rosario, Barcelona y Córdoba, entre otras ciudades, en el marco del Pochoclos Tour, evidencia ser quien mejor supo entender los enclaves del género desde que empezaron a surgir los primeros referentes en España: en la estética y en lo sonoro recuerda a Kinder Malo, pero en la práctica logra condensar un estilo más que propio.

Bhavi hizo que el público poguee durante la mayoría de sus canciones. Foto: gentileza prensa.


Bhavi hizo que el público poguee durante la mayoría de sus canciones. Foto: gentileza prensa.

Cuando termina cada canción, aprovecha para tirar algún bocado al público: «¿Sabés lo que yo hago? Dar el postre antes de que se termine la comida» o «Lo estoy dando todo, boludo». Contrario a lo que hace Bizarrap, quien es el encargado de cerrar el festival con todos sus hits de su tesoro más preciado, las Music Sessions, y algunos tracks de otros artistas producidos por él.

Y es que Bizarrap sólo pide agite antes de cada drop. Porque sí: los temas que pasan están remixeados a la electrónica, con ritmos que van desde el dubstep hasta algunos que recuerdan a Capital Cities, rememorando la etapa en la que se hizo famoso por versionar a dicho género las rimas virales de las batallas de freestyle.

"Uno de los mejores shows de mi vida. Se los digo de verdad", le dijo Bizarrap al público. Foto: gentileza prensa.


«Uno de los mejores shows de mi vida. Se los digo de verdad», le dijo Bizarrap al público. Foto: gentileza prensa.

El permitido se lo toma para el final del show, cuando culmina con la exitosa session de Quevedo, para confesarle al público del America Rockstars, mientras explotan fuegos artificiales varios metros arriba suyo, que fue uno de los mejores recitales de su carrera. «Estoy muy emocionado, sepan disculpar», finaliza, con sus inmutables lentes de sol y visera.

Mirá también





Source link

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.