
El US Open volvió a ser escenario de una situación insólita, completamente ajena a lo deportivo. En esta ocasión, ocurrió cuando un espectador le quitó a un nene la gorra que Kamil Majchrzak intentaba regalarle tras derrotar a Karen Khachanov. Afortunadamente, la historia terminó con un desenlace feliz gracias a la reacción del propio tenista polaco.
Majchrzak superó al ruso, actual número 9 del ranking mundial, por 2-6, 6-7 (4), 6-4, 7-5 y 7-6 (10-5), después de una batalla maratónica que se extendió durante cuatro horas y 35 minutos.
Tras celebrar la victoria, el número 76 del mundo se acercó al público para firmar autógrafos. Fue entonces cuando una cámara captó el instante en el que un niño, ubicado en primera fila, sostenía una de las tradicionales pelotas gigantes de tenis para que se la firmara.
El jugador de 29 años sorprendió al chico al entregarle su gorra, sin dejar de firmar y sin mirar demasiado. Sin embargo, en una acción tan rápida como desleal, un hombre ubicado a su lado se la arrebató y la escondió en la bolsa de una persona que lo acompañaba.
NEW: Tennis star Kamil Majchrzak is looking for a young boy who had a hat snatched from him by a grown man at the US Open.
Majchrzak was seen trying to hand the boy his hat when a grown man took it and stashed it in a bag.
«After the match, I didn’t record that my cap didn’t… pic.twitter.com/JE5vGxjNxg
— Collin Rugg (@CollinRugg) August 29, 2025
En ese momento, Majchrzak no advirtió lo sucedido. Pero las redes sociales se encargaron de hacerlo viral. Enterado de la situación, el polaco publicó dos historias en su cuenta de Instagram.
«Después de mi partido, no me di cuenta de que la gorra no le había llegado al niño. Por suerte, tengo varias y estoy preparado para estas cosas. ¿Pueden ayudarme a encontrarlo? Si tú o tus padres ven esto, comuníquense conmigo», escribió.
Apenas una hora después, en otra publicación, el propio Majchrzak confirmó: «Estoy impresionado por el poder de internet. ¡Lo conseguimos! Todo solucionado«.
El español Carlos Alcaraz derrotó este viernes al italiano Luciano Darderi y avanzó a los octavos de final del Abierto de Estados Unidos, en un partido en el que encendió las alarmas de propios y extraños al pedir asistencia médica para que lo atendieran por molestias en una rodilla.
El número 2 del mundo barrió a Darderi (34) por 6-2, 6-4 y 6-0 sobre el cemento del estadio Arthur Ashe, el escenario principal del complejo de Flushing Meadows. Allí, más allá de la abrumadora diferencia entre los dos, se vivieron momentos de incertidumbre durante el segundo set, cuando, con el marcador igualado, el español pidió atención médica al sentir un problema en la rodilla derecha.
En un descanso recibió un masaje en la pierna y regresó a la cancha en aparente buen estado para embolsarse rápidamente el segundo set. En el tercer parcial, como si nada hubiera pasado, no le concedió una sola oportunidad a Darderi y selló el triunfo en una hora y 43 minutos.
«Me siento bien», dijo Alcaraz en la entrevista. «Sentí que algo no iba bien en la rodilla, pero después de cinco o seis puntos ya estaba bien», explicó.
«Llamé al fisio porque quedaba un set y tenía que estar listo, pero no estoy preocupado por esto», aseguró el murciano, que lleva ganados 20 de sus últimos 21 partidos y llegó a la victoria 57 de 2025.
Alcaraz sigue sin perder un set en este US Open, donde tiene también la oportunidad de arrebatarle el número 1 del ranking al italiano Jannik Sinner. El español jugará en octavos frente al francés Arthur Rinderknech, que se deshizo de su compatriota Benjamin Bonzi por 4-6, 6-3, 6-3, 6-2, tras dos horas y 41 minutos.

