Su trabajo artístico se ha caracterizado por integrar la lengua de signos como parte del lenguaje escénico y no únicamente como herramienta de traducción.
El éxito llegó a su vida tras protagonizar la película «Sorda«, dirigida por su hermana Eva Libertad, donde interpreta a Ángela, una mujer que afronta su maternidad mientras se enfrenta a prejuicios sociales y a las barreras de comunicación. La historia aborda la inclusión desde una perspectiva íntima y cotidiana.
Durante su discurso de aceptación en los premios Goya, Miriam brindó cátedra al momento de expresar lo que día a día vive la comunidad sorda en todo el mundo.
«Ninguna persona sorda es muda. Tenemos una voz propia, pero no siempre sea oral. Sin comunicación somos muebles; sin comunicación no hay respeto. Sin respeto somos, somos un fracaso cultural como sociedad. Aprendamos lengua de señas si podemos, y si no podemos usemos nuestro cuerpo para comunicarnos, sin miedo, sin verguenza. Ningún ser humano es invisible», dijo Miriam sobre el escenario de los Goya.
«Quiero compartir el premio con las personas con discapacidad, sobre todo con la comunidad sorda. Este premio es para las mujeres sordas, las que han sido madres y las que no. Porque a la violencia obstétrica hay que añadirle la de la no comunicación o la violencia de la invisibilidad», expresó al actriz.

