
Nadie se la vio venir. El guitarrista de Roxette, Christoffer Lundquist, tocó los primeros acordes de «Ji ji ji» de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, y el estadio explotó.
No fue casual ni improvisado. Es una costumbre del grupo: antes de tocar «Joyride», Lundquist interpreta un fragmento de alguna canción local. En la última visita a Argentina, en 2012, había sido «De música ligera» de Soda Stereo. Esta vez eligió a los Redondos.
El show fue el regreso de Roxette al país después de 14 años, en el marco de una gira que arrancó en Sudáfrica, siguió por Australia y Europa, y recaló en Sudamérica con fechas en Argentina, Brasil, Uruguay y Chile. En el escenario, Per Gessle conduce esta nueva etapa junto a Lena Philipsson, con la ausencia inevitable de Marie Fredriksson, fallecida el 9 de diciembre de 2019 tras una larga enfermedad contra el cáncer.
Durante dos horas desfilaron «The Look», «Listen to Your Heart», «Dressed for Success» y «Joyride», entre otros. Este 2026 además marca cuatro décadas del debut del grupo con Pearls of Passion, y «It Must Have Been Love» acaba de superar los mil millones de reproducciones en Spotify.
Pero la imagen de la noche fue otra: un sueco tocando una de los Redondos en Buenos Aires.
??? El homenaje de Roxette a “Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota” pic.twitter.com/lywJuP5ipH
— MovistarArenaAR (@MovistarArenaAR) April 17, 2026

