El refugio del «Aire»
Para Villarruel, el título de la obra tiene una doble carga semántica. Es la falta de oxígeno que sentía en un hogar marcado por el colapso mental de su madre -quien fue alejada de la familia durante dos años tras el nacimiento de Claudio- y, al mismo tiempo, es el letrero luminoso de los estudios de radio y televisión.
«Eran tiempos difíciles. Mi hogar y mi vida privada desde chico se volvieron algo público», confiesa el productor de 60 años. En esos estudios, donde caía de sorpresa para fastidio de su padre, era donde paradójicamente podía respirar. Allí, entre cables y cámaras, encontraba un orden que en su casa parecía faltar.
Aire Claudio Villarruel 3
El regreso tras el miedo
Lo que pocos saben es que el teatro fue el primer gran amor de Villarruel, antes de la Sociología y mucho antes del éxito televisivo. Sin embargo, en los años 80, mientras estudiaba y estrenaba sus primeras armas artísticas, los ataques de pánico lo paralizaron. «Me desmayé en una clase… sentía que no podía respirar. Era el miedo a que me pasara lo mismo que a mi mamá», recuerda.
Por prescripción médica y temor, se alejó del escenario, pero nunca del teatro. Durante años, mientras lideraba los ratings del país, seguía viendo obras desde la platea pensando: «Esto es lo mío».
Aire Claudio Villarruel 2
Aire es una puesta íntima y audiovisual que mezcla:
- Humor negro: su herramienta predilecta para atravesar el dolor.
- Archivos inéditos: videos de su padre acompañando a Perón en Madrid y testimonios familiares que revelan «zonas oscuras».
- Tecnología: una escenografía de bastidores donde se proyectan recuerdos, creando una atmósfera de asociación libre y ensoñación.
«Aire» es, en definitiva, el cierre de un círculo para un hombre que lo tuvo todo a nivel profesional, pero que necesitaba volver al teatro independiente para finalmente poder respirar hondo.



