Desesperado por mantener la compostura, el presidente recurre a un afamado psiquiatra, encarnado por el reconocido actor argentino Miguel Ángel Solá. En el lapso de una hora, se desarrolla un intenso duelo verbal y psicológico entre ambos personajes, cargado de humor, manipulación y giros inesperados que mantienen al público expectante y con una sonrisa en el rostro.
Dirigida por Max Otranto, la pieza teatral que podrá verse este sábado en Mendoza es una adaptación de la obra de los autores franceses Mathieu Delaporte y Alexandre de la Patelliere, conocidos por su habilidad para crear comedias inteligentes.
La puesta destaca la solidez interpretativa y la notable química en escena de Solá y De La Cruz, dos figuras de peso que prometen una noche de entretenimiento de primer nivel. Es una oportunidad para ver en Mendoza una obra que ha sido ampliamente elogiada por su capacidad de mezclar la risa con la reflexión.

