
La vitamina D es un nutriente esencial que ayuda al cuerpo a absorber el calcio, necesario para la formación y mantenimiento de huesos y dientes fuertes. Además, desempeña un papel esencial en el sistema nervioso, muscular e inmunitario.
Tras analizar niveles de vitamina D en sangre de participantes en la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (NHANES) en Estados Unidos, informes reflejaron que sólo el 5% presentaba riesgo de carencia.
Puede deberse a que muchos de ellos la obtuvieron a través de la exposición al sol además de consumirla en los alimentos o vía suplementos.
Justamente, dado que no se puede obtener toda la vitamina D necesaria por la exposición al sol o alimentos, es «muy razonable» tomar un suplemento para asegurarse niveles óptimos, dice JoAnn Manson, doctora en Medicina y profesora en la Facultad de Medicina de Harvard y jefa de la División de Medicina Preventiva del Hospital Brigham and Women’s de Boston.
Manson, directora del estudio que concluyó que la mayoría de la gente no necesita tomar un suplemento de vitamina D para evitar una carencia, sino que es seguro tomar entre 1.000 y 2.000 UI al día como una especie de seguro.
«La mayoría de las multivitaminas tienen vitamina D, así que es una forma de hacerlo», puntualizó.
La vitamina D ayuda a la salud ósea y calidad de vida. Es recomendable que consumas alimentos que proporcionen las cantidades adecuadas de esta vitamina, calcio y proteínas, tal como publica National Library of Medicine.
Esta dieta brindará al cuerpo los pilares fundamentales que necesita para producir y mantener los huesos fuertes, destacan los especialistas.
Se potencia en el caso de los adultos mayores, ya que generará un efecto positivo, sobre todo en el tratamiento de la osteoporosis.
Las fracturas consecuencia de huesos frágiles aumentan después de los 50 años. Y son más graves en los adultos mayores, lo que se asocia con un mayor riesgo de mortalidad.
Los adultos sanos de entre 19 y 70 años deberían consumir entre 600 y 800 UI, afirmó Haggans.
Es importante saber que cada caso es particular y medios de salud difunden una tabla orientativa del límite máximo según la edad.
La doctora Manson afirma que no importa en qué momento del día se consumen la vitamina D. Pero que sí es importante que debería ir junto con la comida, más allá de que sea a la mañana, tarde o noche,
Y la explicación tiene que ver con que «la vitamina D es una vitamina liposoluble», lo que implica que no se disuelve en agua y se absorbe con grasa, así que es mejor si hay un poco de grasa saludable con la que mezclarla.
Pese a que viene en un gel suave con un poco de aceite para ayudar a absorberla, sigue siendo mejor incorporarla con alimentos.

