
Una empresa de condimentos sin azúcares añadidos presentó una solicitud de protección por bancarrota bajo el capítulo 11.
La firma señaló que la medida responde a una batalla legal con su socio distribuidor PIM Brands, motivo que impulsó la decisión.
Aunque mantenía colocación en grandes cadenas minoristas y crecimiento en ventas, acumuló pasivos que van de US$ 1 a 10 millones y activos estimados entre US$ 500.000 y US$1.000.000.
A pesar del impase legal, la empresa afirma que sus productos continúan a la venta en determinados supermercados y que espera reestructurarse para volver a una posición más sólida en el mercado.
La empresa norteamericana True Made Foods (Alexandria, Virginia), que se dio a conocer por sus salsas, ketchup y condimentos elaborados sin azúcares refinados, ha presentado una solicitud voluntaria bajo el capítulo 11 de la ley de bancarrota estadounidense.
Según los documentos presentados, y revelados por Money Digest, la compañía reportó activos estimados entre US$ 500 000 y 1 millón, y pasivos que oscilan entre US$ 1 y 10 millones. El origen del problema radica -según la propia empresa- en una demanda presentada por PIM Brands, un fabricante mayorista de productos alimenticios, lo que llevó a True Made Foods a emplear la vía de bancarrota para frenar legalmente la disputa.
True Made Foods fue fundada en 2015 por el ex piloto naval Abraham Kamarck junto a los barbacueros Ed y Ryan Mitchell. Su propuesta se basó en reimaginar los condimentos tradicionales —ketchup, mostaza, salsas BBQ y picantes— sustituyendo el azúcar o jarabe de maíz por fruta o verdura para dar sabor.
En su mejor momento, la empresa había logrado presencia en más de 5.000 puntos de venta y levantado aproximadamente US$ 6,9 millones en financiación. Sin embargo, con el impacto de la pandemia de COVID-19 y la pérdida de espacios de exhibición en grandes cadenas como Kroger y Safeway, el crecimiento se frenó y las dificultades comenzaron a acumularse.
De acuerdo una nota de Geekspin, la reubicación de productos, el endurecimiento de la competencia en el segmento de alimentos “más sanos” y la crisis logística fueron factores que erosionaron parte de su rendimiento. Según la empresa, aun cuando las ventas seguían creciendo en ciertos canales, la demanda de recursos para litigar contra PIM Brands se volvió insostenible.
En qué consiste el Capítulo 11 en EE.UU. y por qué las empresas lo usan
El capítulo 11 permite que la empresa continúe operando bajo supervisión judicial mientras renegocia deudas y busca nuevas vías de financiamiento. En el comunicado, el CEO Kamarck declaró: “Esperamos salir del otro extremo más fuertes”.
Entre los retos inmediatos emergen la negociación con acreedores, la reestructuración del modelo de distribución, la recuperación de espacios en estanterías y la redefinición de su proposición de valor frente a los grandes competidores.
Para sus clientes y consumidores habituales, los productos de True Made Foods aún están disponibles en ciertas cadenas como Whole Foods Market, Sprouts Farmers Market, The Fresh Market y algunos comercios online.
No obstante, la situación plantea incertidumbre sobre la continuidad de la marca, la disponibilidad futura de sus líneas de productos y la protección de los derechos de sus empleados, distribuidores y socios comerciales.
Desde el punto de vista del mercado de alimentos, este caso ilustra varios aspectos: el desafío de escalar una marca “alternativa” en un entorno dominado por grandes corporaciones; la vulnerabilidad que sufren los negocios de mediano tamaño frente a cambios en el canal minorista; y el impacto de litigios que pueden erosionar una empresa aun cuando su producto goce de aceptación.

