La familia del artista, visiblemente afectada, pidió respeto y privacidad para atravesar este duro momento, haciendo especial énfasis en la situación de su esposa. «Mamá está destruida como el resto de la flia, pero ella que era el pilar hoy está más frágil que nunca. Por eso no está para recibir mensajes por el momento ni llamadas, hay trámites que realizar y demás», explicaron en el mismo comunicado, solicitando paciencia a los miles de seguidores que llenaron las redes con mensajes de profundo dolor y apoyo.
En los días previos, se había informado que el cantante se encontraba clínicamente estable, pero sin respuestas neurológicas, una situación que finalmente derivó en este desenlace fatal que enluta a la cultura nacional y en especial al mundo del tango.
«El Chiqui» Pereyra dejó una huella imborrable en la historia del tango desde su aparición en el histórico programa «Grandes Valores del Tango» en 1978, donde su talento fue tal que los directivos lo consagraron rápidamente como un cantante profesional.
Dolor Chique adios
Foto gentileza cronica.com.ar
Además fue figura central de ciclos como «Botica de Tango», hasta 1988. El notable cantante grabó varios álbumes con destacadas orquestas del momento, como las de Eduardo Corti, Pascual Mamone y Armando Pontier. Desde 1996 y hasta 1999, formó parte del programa de ATC «La noche con amigos», conducido por Lionel Godoy.
A lo largo de su larga trayectoria, recibió el prestigioso Premio «Santos Vega» en 2007. Su partida no solo genera una profunda conmoción en su Río Negro natal, sino en todos los escenarios internacionales donde su voz fue embajadora del género, cerrando así un capítulo fundamental de la música ciudadana argentina.


