Andrelo puso segunda con «Mi gin tonic» y tercera con «Cuando no estás». La nostalgia ochentosa llegó con «Pasemos a otro tema» del disco «Nadie sale vivo de aquí», del cual también tocó otro hermoso tema: «Señal que te he perdido». En el medio, dos hits de «Alta Suciedad»: «Loco» y «Crímenes perfectos». A esta altura la gente bien podría haberse dado por satisfecha en cuanto a clásicos de Andrelo se refiere. Pero había más, mucho más.
Una remozada versión de «Costumbres argentinas» (Los Abuelos de la Nada) hizo cantar y bailar a todo el estadio. Acto seguido uno de los temas más queridos por el público: «A los ojos» (Los Rodríguez) que agitó aún más los corazones de todos. Luego, a bajar un cambio. «Bohemio» y «Garúa» (homenaje a Aníbal Troilo) sirvieron para disfrutar de la voz de Andrés que se mantiene muy bien aun con el paso de los años.
Calamaro en Mendoza: homenaje a Enanitos Verdes y Maradona
Calamaro recordó a Enanitos Verdes. Andrés rememoró la época en la que trabajaron junto a Mario Breuer (ingeniero en sonido) y habló con mucho cariño de Marciano Cantero, Felipe Staiti y los demás integrantes de formaciones que tuvo la histórica banda mendocina. Sobre Felipe recordó haberse encontrado en Bogotá «siempre dulce, divina persona, virtuoso de la guitarra».
Luego reflexionó: «Quedan los discos que fueron 3 y hasta 4 en los que hicimos exactamente lo que nos pidieron y más. A partir de entonces los chicos construyeron una aventura musical increíble en México y Estados Unidos y tocaron siempre. Para los Enanos el recuerdo de Felipe, Marciano, por supuesto, para las familias nuestro amor el de todos y para la banda que es el orgullo de Mendoza».
Una remera negra con la cara de Diego Armando Maradona voló al escenario, luego una camiseta del Nápoli celeste, con el 10 blanco en la espalda. «Ojalá que Diego, del otro lado del espejo, encuentre la paz que no tuvo aquí y tenga toda la gloria que nos regaló a los argentinos». Andrés devolvió la remera, pero se emocionó con la napolitana y decidió sumarla a su colección de «objetos robados».
El show debía seguir y lo hizo con «Tres Marías» mashapeado con «Mil horas», el otro himno de Los Abuelos que se celebró en la noche mendocina, y «Estadio Azteca», coreado por todos los sectores del estadio.
Luego vino la parte más rocker del concierto: «Mi enfermedad», «Una forma de vida», «El Salmón», «Palabras más, palabras menos», una aguijoneante versión de «Alta Suciedad», «Sin documentos» (¡sexto tema de Los Rodríguez en la noche!), «Paloma» y «Flaca».
Los bises del concierto fueron «Carnaval de Brasil» y «Los Chicos», una costumbre con la que Andrés cierra sus presentaciones, con un pequeño extra en el saludo final: unos movimientos toreros con un capote rojo al ritmo de un pasodoble.

