
Desde el 5 de marzo de 2026, el Departamento de Vehículos Motorizados de Texas (TxDMV) comenzó a aplicar una nueva regla que endurece los requisitos para registrar un vehículo. En línea con la política del gobernador Greg Abbott y la administración de Donald Trump, los inmigrantes que no cuenten con ciertos documentos se verán afectados.
Es que la nueva medida obliga a los conductores a presentar una identificación con foto aceptada y, además, una prueba de presencia legal en Estados Unidos antes de poder obtener placas nuevas.
A partir de esta fecha, quienes quieran matricular un auto por primera vez en Texas, incluyendo residentes de Houston, San Antonio o Dallas, deben cumplir con dos niveles de verificación:
La norma se inscribe en una guía administrativa que el TxDMV aprobó de forma unánime en febrero y que entró en vigor el 5 de marzo.
Quienes no cuenten con una forma reconocida de estatus legal en EE. UU. ya no podrán completar un nuevo registro vehicular en Texas, incluso si tienen una licencia de conducir vigente.
Sus detractores advierten que afectará a miles de inmigrantes que antes podían registrar vehículos con documentos estatales más flexibles, mientras que las autoridades sostienen que busca reforzar la seguridad y la legalidad en el tránsito vehicular.
El cambio se aplica de inmediato a los trámites de registro inicial. En cambio, las renovaciones de placas seguirán tramitándose bajo el sistema anterior hasta el 1 de enero de 2027.
A partir de ese día del próximo año, la exigencia de probar presencia legal también se extenderá a todas las renovaciones, lo que significa que incluso quienes ya tienen sus autos registrados deberán cumplir con la nueva norma para continuar con placas vigentes.
El costo total del registro en Texas varía según el tipo de vehículo, el condado y si se trata de un auto nuevo, de otro estado o de un cambio de titularidad. En Houston (condado de Harris), el desglose orientador suele ser:
En la práctica, un nuevo registro en Houston, por ejemplo, suele costar entre 80 y 120 dólares solo en tarifas estatales y locales, sin contar el impuesto de venta ni una posible inspección. Estos precios no son para vehículos comerciales, sino particulares.
